De Luiz Gómez
¿Quién no ha
escuchado de sus mayores alguna vez, que el bachillerato que nosotros
hemos recibido de jóvenes, es de peor calidad que el que ellos
recibieron en su juventud? Y lo más importante, ¿Cómo se nos ha
quedado el cuerpo al comprobar que en la mayoría de las ocasiones esa
afirmación era cierta? Y ahora llegamos a nosotros, a nuestros hijos, o a
los alumnos a los que debemos impartir los conocimientos hoy en día, y
comprobamos como la piedra de la incultura sigue rodando ladera abajo
sin obstáculo que la pare.